Más de 33.761 inmigrantes perecieron intentando cruzar el mar Mediterráneo entre el año 2000 y junio de 2017, lo que convierte esta frontera sur de Europa en las más mortífera del mundo, según las estimaciones de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).
Esto son PERSONAS con dignidad, derecho, voz y voto (igual que nosotros) que merecen trabajo, comida, techo y una vida digna.
Cada día más y más inmigrantes huyen de su país; ya sea por guerras, hambre falta de trabajo...
Están dispuestos a arriesgar su vida solo para buscar otro lugar donde vivir, porque de allí de donde vienen no tienen nada.
Esto es un problema mundial, pues los paises más pobres (qué casualidad) siempre son explotados por los países más ricos.
La inmigración es un problema que nos conscierne a todos y a está a la orden del día.
Deberíamos dejar el pensamiento nacionalista y "lo mejor para mi país" al fin y al cabo, todos somos personas y merecemos el mismo trato.
Los países africanos, asiáticos o hispanoamericanos con graves problemas de desarrollo no podrán nunca salir del atolladero en el que se encuentran mientras sigamos utilizándolos como minas de recursos y de mano de obra barata.
La cooperación internacional debe enfocarse en incentivar el desarrollo tecnológico y empresarial de estos países y no como una mera tirita para desarrollar un pequeño poblado perdido en Dios sabe dónde.
Si aumentamos la calidad de vida en estos países, los nativos preferirán quedarse en sus patrias y hogares antes de vivir el drama de la migración, como antes también hicieron otras muchas personas.
Como se suele decir, “solo los ricos se pueden permitir el lujo de no tener patria”.
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